
Conocí a Juan Carlos hace unos meses. Enseguida me llamaron la atención sus ojos por la profundidad de la mirada y por como brillaban de vez en cuando. Aquella noche hablaba sobre la fotografía, se podía ver que era una de sus grandes pasiones por como se expresaba. Apenas unas semanas después por un simple comentario surgió un proyecto en común, la pasión de el por fotografiar y el deseo que yo tenia de que me fotografiaran vestida y maquillada como mi muñeca favorita. Tomamos café juntos y vimos las posibilidades de llevar acabo ese proyecto. Una tarde de sábado llegue a su estudio llena de emoción y nervios porque nunca había posado para una cámara. El ya llevaba un buen rato preparándolo todo con esmero, la música, las luces, el maquillaje. Yo me cambie de ropa y el enseguida empezó a maquillarme, despacio y con ilusión ya que nunca habia maquillado a una persona. Según iba el avanzando yo podía ver por el brillo de sus ojos como disfrutaba haciendolo y viendo que el resultado era bueno. Yo era una persona no una muñeca, mis rasgos no son planos pero el adaptaba cada línea a las redondeces de mi cara. El resultado nos hizo sonreir a los dos y pasamos a la sesión de fotos. Luces, cámara, acción...allí estaba yo frente al objetivo. El disparando y diciendome como ponerme, como mirar, pidiéndome que sedujera a la cámara. Ambos riéndonos de los resultados y de mis gestos intentando no sonreír o cruzando las piernas torpemente. Así pasamos varias horas sin darnos cuenta del tiempo. Para mi fue una gran experiencia y agradezco enormemente la ilusión y el cariño que el puso en ella y en seleccionar las mejores fotos para mi. No necesito marcar este día en el calendario, simplemente las fotos harán constar lo bueno que fue.
1 comentario:
estás espectacular me alegro de que hayas hecho realidad esecapricho que me contaste... un abrazo muy fuerte
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