¿Soy realmente un caminante solitario o tan sólo es que he decidido serlo? Que difícil es elegir cuando nuestra lógica y nuestros sentimientos se enfrentan. La vida gira, trae cosas, incluso a veces insospechadas y no deseadas pero las trae y nos obliga a elegir. Muchos trazamos un camino en nuestra mente, quizás por las experiencias ya vividas, quizás tan solo basado en nuestros sueños. Cuando surge una nueva senda en este camino debemos decidir si seguir el camino ya trazado o aventurarnos, desviarnos e ir trazando un nuevo camino.
Cuantos nuevos caminos recorridos trazados a partir de la nueva senda. Cuantas cosas aprendidas y que cansada me siento a veces en este caminar intentando al cabo de tanto tiempo encontar un rincón de reposo.
En mi camino trazado ha vuelto a surgir una nueva senda. En esta ocasión me he tomado mi tiempo, me he sentado en el cruce a meditar sobre si seguir mi camino o desviarme una vez más. No puedo cambiar lo que soy ni como soy. Soy lo que soy gracias a ese caminar, a ese aventurarme siempre en las sendas desconocidas para trazar un nuevo camino. Miro hacia atrás y en mi camino siempre ha habido alguien de quien he aprendido y a quien he enseñado, amigos, pareja, familia, conocidos. Intentar caminar en solitario por algo ya trazado seria un acto de cobardía en el cual tal vez tampoco encontraria la paz. Me he puesto en pie y he vuelto a coger la nueva senda, lo desconocido pero lo que dicta mi corazón y no mi razón. Una vez más me pongo en manos de la diosa fortuna reflejada en la mirada de alguien muy muy especial.
1 comentario:
Solo puedo decirte una cosa: "Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar ... ". Aprendes del camino realizado, sola o en compañia, pero a veces esas nuevas sendas nos llevan a caminos ya realizados, pero con nuevas compañias, que hacen el camino distinto ...
Publicar un comentario