Ayer cumplí 47 años, ahora si que empiezan a parecer muchos pero no los suficientes. Cuanto vivido y cuanto por vivir. Hacia años que no tenia un cumpleaños realmente feliz. El mar, la inmesidad del mar frente a mi, mojando mis pies, y el sol escondiendose en el horizonte. Un precioso regalo, el mejor que podía tener.
El año pasado algo que apreciaba mucho volvió a mi, este año algo a lo que quizás no deberia apreciar se perdió. No creo en el destino pero la vida es a veces una gran casualidad.
Aqui estoy, intentando formar ese destino. Quedarme contigo Kay, porque esto no puede salir mal. Por que este sentimiento es tan fuerte que ya no puedo dejar de amarte.
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